Los campos toscanos
del valle de Cecina |
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El territorio del Alto
Valle di Cecina ocupa la parte meridional de la provincia
de Pisa y conserva testimonios de miles de años de presencia
y de actividad humana, en un singular contexto paisajístico.
Los antiguos asentamientos, todavía hoy bien indentificables,
se intercalan en el paisaje: las fortificaciones sobre relieves
más elevados, los burgos, las iglesias, las casas
rurales. Los bienes arqueológicos y artísticos
encuentran, sin embargo en la ciudad de arte de Volterra el indiscutible centro.
Este riquísimo patrimonio está inmerso en
un paisaje muy variado. Desde el más típico
campo toscano con hileras de cipreses, olivos y viñas,
hasta las dulces colinas arcillosas, con los colores variables
de las estaciones, marcadas por laderas desnudas(“i
calanchi y le biancane”). Además de éstas
las extensísimas áreas boscosas, los extensos
afloramientos rocosos con relieves desiguales y valles muy
pronunciados. Y finalmente el peculiar paisaje del área
geotérmica, caracterizado tanto por una densa red
de conductos de vapor, por vapores de las manifestaciones
endógenas naturales, y los ambientes montanos de las
alturas más elevadas como por los manantiales del
río Cecina. Cursos de agua y de gran valor ambiental,
y además la presencia de fauna de notable interés,
son el testimonio de un conjunto natural de primer orden.
En el interior de este contexto está presente un
densa red de senderos, en las zonas de Berignone
y Monterufoli,
que permiten descubrir zonas vírgenes incontaminas,
particularmente fascinantes.
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| Recorriendo los caminos, los
senderos y los antiguos trazados que surcan este vastísimo
territorio, frente a un escenario que cambia continuamente,
se tiene
la percepción de un ritmo natural, hecho
a la medida del hombre, que se apodera de un área
casi intacta.
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